Cambio de actitud ¿por qué me pasa esto a mí?

Cambio de actitud ¿por qué me pasa esto a mí?

Alguna vez te preguntaste ¿por qué me pasa esto a mí? Entonces este post seguro que te ayuda.

—Hola Cyn, estoy contento. Parece como que la vida me va dando cambios. Tal vez es por mi actitud, no lo sé. Pero estoy más feliz —Me dijo sonriendo

Ese mensaje me movió el alma. Lo sabía, por supuesto que era su actitud.

Desde hace un tiempo a esta parte todo estaba cambiando. Él estaba cambiando su actitud y ni siquiera se había dado cuenta.
Los problemas personales se le sumaban día a día y a veces parecía que iba a contra mano del mundo. Pero no, todo era cuestión de cómo afrontaba la realidad.

Un viernes de Diciembre, mientras desayunaba estaba teniendo esta súper charla cambia-vidas con alguien que hace unos meses parecía otra persona.

Pude ver claramente que su antigua actitud de víctima, que ni él sabía que adoptaba, iba dejando lugar a una nueva: la de guerrero.

Y ahí es justamente donde me gustaba verlo.

Capaz de resolver, decidir, afrontar los problemas como si fuese una máquina resolutoria a todo vapor.

Era el mejor regalo anticipado de navidad, ver que alguien importante comienza a ver su realidad con nuevas gafas me produjo la mayor satisfacción de la semana.

Es muy fácil caer en la posición de víctima, y lo entiendo perfectamente porque pasé casi la mitad de mi vida en ese lugar.
Sin darte cuenta, vas creándote una película en la que el mundo está en tu contra.

Piensas que todo te sucede porque algo o alguien es el culpable

La responsabilidad que no asumía con mis cosas era directamente proporcional a la magnitud de mis problemas.

Hoy me resulta muy sencillo verlo. Si no te haces cargo ni tomas las riendas ¿cómo esperas solucionarlo? Es prácticamente imposible navegar a tu voluntad si otro tiene el timón.

Puedes ¿persuadir, manipular, obligar? Quizá. Pero no es la idea.

Personalmente prefiero vivir a mi antojo, enfrentarme a los problemas con mis propias armas y resolver en pos de mis valores.
Solo así siento que soy lo suficientemente libre como para vivir la vida que quiero.

Cuando dejas en manos de otros tus decisiones, lo más probable es que tengas que pagar un precio. Y no, no siempre será justo si es eso lo que te estabas preguntando.

Somos personas, somos egoístas por naturaleza y aunque intentemos pulirnos, siempre tendremos pequeñas actitudes que irán en a favor de uno mismo.

Recuerdo en mis épocas de víctima potenciada que me preguntaba una y otra vez

¿por qué me pasa esto a mí?

Y no tardaba en encontrar mil y una razones, pero claro, todas centradas en culpar a terceros.

En cambio ahora, cuando me sorprendo pensando algo en esos términos, doy vuelta la pregunta y sonrisa de por medio, me digo:

—Ok, tengo esta situación ¿a ver cuántas maneras distintas de solucionarla se me ocurren? —

La actitud cambia y todo a tu alrededor se ve diferente.

Es más difícil con temas pesados pero igual de factible. Y si te estás preguntando ¿para qué hago esto? La respuesta es muy sencilla. Para vivir más liviana.


Cuando me pongo al frente de la situación, me siento más poderosa: 

  • Sé que las cosas empiezan y terminan cuando quiero y como quiero. 
  • No dependo de nada ni de nadie y si por la razón que sea no le encuentro una solución, pido ayuda. 
  • Pero nunca, cedo el poder de veto.

Mi vida es mía y si me voy a equivocar, va a ser convencida de lo que estoy haciendo. Tu vida es tuya y te propongo que pruebes a hacer lo mismo.

Toma el poder de tus decisiones

Después de todo con la única persona que vas a estar hasta el último día de tu vida es contigo.
No hay más, y no puedes darte el lujo de decepcionarte.

Cambia de actitud, pon a dormir a tu víctima y despierta al guerrero que sabes que tienes dormido.
Si no lo haces por ti, hazlo por los demás, pero hazlo. El momento es ahora.

¿Alguna vez probaste a cambiar tu actitud? Cuéntame, te leo en los comentarios.

Nos vemos pronto, en el próximo post.
Gracias por leerme.
Besote
Cyn

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