Crisis personal, divino tesoro

Crisis personal, divino tesoro

Otro domingo en el que disfruto del silencio de una mañana de otoño y me replanteo cosas. Sí, lo sé, necesito un cambio... otra vez.
Hace tiempo que vengo dando vueltas y en un intento de deshacerme de la mala sensación que me produce la rutina, me cruzo con alguien que dice "NECESITO un cambio. PERO YA"

No puedo pasarlo por alto, esas mayúsculas a las que tanta gente le tiene fobia en internet, me encienden la chispa que me faltaba. Es increíble como las coincidencias nos hacen recapacitar y darnos cuenta de lo que habitualmente no vemos.

Las situaciones y escenas cotidianas me están dando últimamente, una visión deliciosa de mi propia crisis personal. Ya ni sé por cuántas pasé, perdí la cuenta pero tengo una certeza. De cada una salí más fuerte de lo que estaba antes de entrar. Es más, ya no me asustan porque sé que si llegan es porque algo grandioso se está gestando.

No voy a mentirte, hay días que son realmente pesados, el agobio y la saturación llegan a límites indeseables pero basta un minuto de introspección para que llegue el siguiente y el siguiente y la rueda comience a girar de nuevo hasta tranquilizarme y terminar sonriendo.

En fin, no voy a cansarte con mis "síntomas", si pasaste por alguna crisis personal ya tienes muy claro lo que se siente.

Sin embargo, sí quiero animarte a meterte tan profundamente como quieras en ese laberinto de emociones que, si las miras de frente, te darán enormes perlas de sabiduría.

No hay coaching, ni terapia que me haya enseñado esto. Solo el observar a los que atravesaron reales proezas de la vida cotidiana y tuvieron la humildad de reconocerlo y plasmarlo en algún medio escrito para que los simples mortales aprendamos.

Me gusta ver como las sincronías se suceden una y otra vez. Hay gente que no le da importancia, pero para mí son mini pistas que la vida te va poniendo de la forma más evidente ante tus ojos para que sigas el camino.

Libros que te llegan de repente, frases que alguien pronuncia inesperadamente, comentarios que escuchas sin razón aparente... oh sí, hay que ser muy necio para no reconocerlo.

Como siempre, la elección es muy personal, pero si esas supuestas casualidades ocurren ¿por qué no verlas?

Más allá de que creas o no en el Karma, hay sucesos que no se pueden explicar. Y sí, me podrás decir que tu vida es "lo que te toca" o "lo que te construyes día a día". Pues bien, me inclino por la segunda.

Pensar que lo que hiciste, pensaste e imaginaste fue dando forma a tu realidad actual, te da un poder que no puedes tener si te consideras la víctima a la que le sucede todo porque sí.

¿Notas la diferencia?

Tanto si eres de los que siempre quieren tener todo controlado, como si te da igual planear y prefieres que la vida te sorprenda, tendrás consecuencias. A toda acción corresponde una reacción... y no me lo inventé, es algo que puedes corroborar cuando quieras.

Entonces ¿qué tiene que ver todo esto con tu crisis personal?
¡Mucho! Muchísimo.

Las crisis llegan para que cambies el rumbo. Es como la campanita que empieza a sonar antes de estrellarte contra un muro. Si eliges verla y atesorarla saldrás bien parado, caso contrario, ya sabes cómo termina la historia. Se repetirá como un bucle hasta que aprendas la lección.

¿Hay una crisis que llegó a tu vida a mostrarte algo? Agradécela.

Las mías me mostraron diferentes cosas a lo largo de mi vida, fueron como hitos en los que mi camino se fue torciendo de la manera más insensata, o al menos eso era lo que pensada en cada momento.

Cambios, cambios y más cambios fueron los resultados en cada área. Estudios, ocupación, relaciones, dinero, espiritualidad, amistades, salud, plan de vida y la lista sigue.

Por eso, no te asustes si estás entrando o pasando por una crisis personal. Es solo eso, una nueva oportunidad de reescribir tu camino. Tomalo como un obsequio de la vida para despertarte.

Ten por seguro que si no te haces cargo de la situación, no va a desaparecer por arte de magia. O la enfrentas o te rindes y aceptas lo que viene.

Puedes pasarte días, meses y años dedicándote a actividades sin sentido, matando el tiempo. Creyendo que no hay nada más que esto.
O puedes apalancarte en tus momentos más "duros" y dar un giro en otra dirección.

En el libro "Cómo ser mujer" de Catlin Moran, ella habla de "Ventanas rotas" como símbolo de partes de una mujer que no están sanas, que necesitan reparación o al menos atención para no caer en la debacle femenina.

Pero lo que me pareció más genial aún, es el énfasis en practicar lo que ella llama una "Política de tolerancia cero".
Es decir, básicamente y sin muchas vueltas, darte prioridad y sentir que eres importante como para cuidarte y valorarte.

No soy de feminismos ni nada parecido, pero sí estoy convencida de que habitualmente somos las mujeres las que nos ponemos en segundo lugar, y creo que en ese sentido nos estamos equivocando mucho.

En las primeras páginas de su libro, ella dice:

Catlin MoranEscritora                 

Sólo tenemos que mirar las cosas de frente, directamente, y luego echarnos a reír. Parecemos más apasionadas cuando nos reímos. La gente nos desea cuando nuestra risa es natural y relajada

Y si me preguntas, ¡no puedo estar más de acuerdo! Es que la vida puede simplificarse de una manera alucinante si te limitas a sonreír y fluir con lo que te sucede.

Si no puedes resolverlo, busca la manera. Siempre hay una salida, sea como sea, lo único que tienes que hacer es elegir la que más te convenga.

Por todo esto, creo que cada crisis personal es un divino tesoro.
Ya sabes cómo funcionan los tesoros ¿no?

  • Son para algunos privilegiados
  • No se ven fácilmente
  • A veces es mejor esconderlos
  • Pueden enriquecerte muchísimo
  • Tienes el deber de cuidarlos o los perderás

La crisis de los 40, de los 30 o de la edad que sea te va a tocar, no vas a poder eludirla pero ten la total certeza que si te esmeras en aprovecharla, tu vida puede dar un cambio impresionante.

Tú eliges, como siempre.

Gracias por leerme, nos vemos la próxima.

Besote
Cyn​

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