Me siento atrapada ¿sin salida?

Me siento atrapada ¿sin salida?

"Quiero resolver cosas pero siempre me falta algo" —Me repiqueteaba esa frase una y otra vez en la cabeza.

Nunca me costó mucho tomar decisiones, sinceramente soy de las personas que prefieren cortar por lo sano.
Detesto la agonía eterna en cualquier ámbito y, así y todo con algunos temas tengo esa resistencia sorda que no me abandona.

Me gusta la gente práctica, resolutiva que en cuanto detecta problemas va directo al grano. No los deja echar raíces.

Claro, no siempre es fácil, pero si estás determinado, la solución aparece siempre.

Decidir es vital, no hay manera de avanzar si no decides

Hay caminos diversos para cualquier cosa que hagas, por lo tanto decides o decides. Es más, aun cuando creas que no estás haciendo nada, que no decides, también estás decidiendo.
No hacer nada es tomar una decisión, justamente la de no hacer nada (y no, no es un juego de palabras).

  • Necesito cambiar de trabajo pero no sé si encontraré otro
  • Tengo que alejarme de algunas personas que me quitan la energía pero no quiero lastimarlos
  • Me gustaría viajar pero no tengo dinero suficiente
  • Estoy en una relación de la que no puedo salir porque me da pena dejarla
  • Quiero empezar a entrenar pero me da miedo no estar a la altura
  • Quiero estudiar esa carrera que me quedó pendiente pero ya soy muy mayor

Pero... pero... pero.... siempre hay "peros". Y sí, es que el momento justo nunca llega, sin importar lo que quieras hacer siempre habrá algo que puedas cuestionar.

La verdad es que nadie tiene una vida de color rosa, quizá lo veas así, pero es solo una ilusión por estar fuera del "conflicto".

Hay tantas cosas que queremos y podríamos cambiar, sin embargo casi siempre tenemos esa voz en off que nos dice lo que sí y lo que no.
Ojo, no estoy poniendo en duda tus razones, lo que quiero decir es que necesitas ser consciente de que, sin importar el área de tu vida que quieras modificar, es muy factible que encuentres razones para no hacerlo.

Las personas nos sentimos tan cómodas en ámbitos conocidos que la primera reacción suele ser esquivar el cambio.
Ya sé, seguramente estés frunciendo el ceño, pensando que quién soy yo para decirte esto, pero si lo piensas dos minutos podrás darte cuenta que en tu propia vida ya pasaste por varias situaciones en las que te viste casi obligado a tomar decisiones que en frío no habrías tomado jamás.

¿Me equivoco? Bueno, ahí tienes alguna respuesta ¡y de las buenas!

La fortaleza emocional es lo que más me sirve cada vez que siento esa incomodidad, esa sensación de que no tengo lo suficiente o que me falta algo más.

Si te apoyas en tu ingenio, siempre se te ocurrirán nuevas formas de hacer las cosas, gente a la que contactar, libros que leer, herramientas que usar.

En cambio, si prefieres ver únicamente tus recursos, lo más probable es que te quedes corto, porque no son infinitos.
En algún momento de la vida siempre te faltará tiempo, dinero, contactos, voluntad, y un larguísimo etc.

Es así, a todos nos sucede, tenemos épocas mejores que otras porque todo es cíclico y siempre después de una época de bonanza vendrá la crisis y viceversa.

Así que apuesta todas tus fichas a tu ingenio, es el único que nunca se agotará


Pues sí, a veces me siento atrapada, pero siempre hay una salida si el ingenio es tu norte. No lo dudes.

Ahora ya sabes cómo afrontar esos momentos incómodos:

  • Toma decisiones cuanto antes
  • Utiliza tu ingenio al máximo

¿Qué te mantiene atrapado? Cuéntame, quizá hasta te puedo ayudarte y todo 🙂

Nos vemos la próxima.
Besote
Cyn

Deja un comentario