Valor personal. Eso que a veces nos cuesta tanto

Valor personal. Eso que a veces nos cuesta tanto

Todos tenemos temas favoritos de los que nos gusta hablar, de los que más deseamos aprender, de los que permanecen en nuestra mente con frecuencia. El valor personal o la valía personal, como prefieras llamarlo, es para mí, uno de esos temas críticos del que todo el mundo necesita aprender.

Me interesa saber por qué la gente piensa, reacciona, siente y actúa como lo hace. Así que cuando mi súper antena detecta que puede haber algo más, mi cerebro se enfoca en descubrir todo lo posible sobre eso que me atrapó.

En el caso de la valía personal, si bien hay mucho material disperso escrito, creo que lo que más me atrapa es ver cómo las personas no se dan cuenta de lo que valen.

Me impresiona ver cómo la gente se menosprecia, no se respeta, no se da importancia y sobre todo, se cuestiona lo que merece.

Voy a ser clara en este punto, yo tengo millones de inseguridades y si estoy escribiendo este post no es para jactarme de nada, todo lo contrario. Es para ayudarte a ver que no solamente vales, sino que además vales mucho.Y con mucho no me refiero a bastante, quiero decir que vales tu peso en oro, como mínimo. Así que acá la cuestión es

¿cuánto crees que vales?

Poner en juego el valor personal es algo que ni siquiera debería pasar por nuestra cabeza, sin embargo por mil razones, tenemos la tendencia a creer que valemos menos de lo real. Y no, no es cierto.

Por eso voy a hacer mi mejor esfuerzo para ayudarte a ver todo eso, que se te escapa de ti mismo. Quiero que te veas con los ojos de la persona que más te valora en este mundo. Porque la hay, por supuesto que existe.

Aunque nunca te lo haya hecho saber. Hay alguien ahí afuera que te admira, que te sigue, que se preocupa por ti y no es porque no tenga nada mejor que hacer.

Es porque te valora. Porque algo de ti atrajo su atención.

Si supieras qué ve esa persona de ti, seguramente tu visión se ampliaría.

Nadie tiene por qué decir quién eres, eso es algo que solo tú puedes hacer. Así que no te confundas, no estoy diciendo que preguntes a los demás cuán valioso eres para tomar dimensión de tu valor. Sin embargo, creo que es un punto fuerte a tener en cuenta cuando dudas de ti. Porque sí, asumámoslo, a veces dudamos de nosotros mismos aunque sea una verdadera locura.

Tu propio valor te lo das tú, no necesitas que otros te valoren para saber lo que mereces así que asumo que tienes la motivación para conocerte mejor y quiero que te arremangues porque vamos a trabajar.

Aprender a valorarse uno mismo es la clave más importante para no depender de la mirada ajena

Una vez comprendas tu valor, el resto te dará igual.
Pregúntate:

  • ¿Qué piensas de tú?
  • ¿Cómo te ves?
  • ¿Dónde crees que radica tu valor?
  • ¿Por qué crees que vales?

Voy a contarte algo en lo que tal vez nunca te hayas fijado:

Te juzgas por lo que haces o has hecho en determinada circunstancia, aunque no lo sepas.
No te juzgas por quien eres, sino por tu comportamiento.

Lo mismo ocurre cuando te críticas, suele ser por lo que piensas que deberías ser o hacer. Cada cosas que haces, dices o piensas es una prueba irrefutable que generará una opinión, tuya o ajena, pero al final es solo eso, una opinión.

Los demás opinan en base a tus acciones, a tu comportamiento, a lo que haces. En cambio tú, opinas de ti mismo apoyándote en tus creencias y solo a veces, en tus actos.

Hay una enorme diferencia entre ambas posturas y es tu tarea principal, ocuparte de ti y solo de ti. Deja al resto en paz. Céntrate en tu persona que con eso ya tienes para divertirte un buen rato.

Cuestiónate, revisa y cambia tus creencias si es necesario

La clave está en detectar si lo que crees te permite crecer o por el contrario, te limita y mantiene en una postura mediocre y paralizada.

Según lo que pienses que eres, será lo que creas que puedes hacer

El potencial que tienes es inmenso, y aunque a veces puedas sentirte atrapado, puedes estar seguro que según como te veas estará más o menos condicionado para que te permitas explorar todo aquello que podrías llevar a cabo.

Si te convenciste de algo y lo crees a rajatabla, te aseguro que marcará tus pasos.
¿Piensas que eres torpe? Pues seguramente no te animes siquiera a comenzar una tarea.
¿Piensas que eres tímido? Entonces te aseguro que no te atreverás a llamar la atención.
¿Piensas que eres incapaz de independizarte? Bien, puedes estar seguro que dependerás de algo o de alguien hasta que decidas lo contrario.

Es básico y tan simple como esto. Lo que piensas que eres, te abre o cierra puertas, te roba oportunidades o te regala posibilidades.

Aprende a valorar lo importante en ti y cambiarás tu forma de ver, escuchar y sentir lo que te rodea.

Cuando te sientas mal revisa tus pensamientos acerca de ti.

Si estás dispuesto a un cambio de actitud, este ejercicio es un increíble aclarador de ideas. Escribe todo lo que venga a tu mente.
Te darás cuenta que lo que pienses de ti mismo, te enaltece o te deprime. Revisa lo que escribiste y verás si piensas de ti lo que de verdad te gustaría pensar. Si le dijeras esas cosas a alguien más ¿se quedaría a tu lado? ¿Querría estar contigo? Pruébalo. Diles a tus amigos, a tu familia o a tu pareja eso mismo que te dices a ti y observa su reacción.

Es más, prueba a decirte a ti mismo en la cara, frente a un espejo, todo aquello que piensas. Mirándote a los ojos y con total sinceridad. Ve tu reacción, siente esas ganas de llorar o esa sonrisa que se dibuja en tu rostro.

Eres valiente, puedes hacerlo y te prometo que si lo tomas en serio, las cosas pueden cambiar y mucho a partir de ahora.

¿Te da vergüenza? Pues bien, sigue. Repítelo hasta perderla. Eres tú contigo. Nadie más. Si te avergüenzas de algo tan básico como hablar contigo o mirarte a los ojos profundamente, imagínate como estás viviendo con el mundo exterior.

Hay una cantidad enorme de actitudes que estás teniendo con los demás que pasan por tu filtro de vergüenza cada día y ni siquiera eres consciente. Y déjame decirte algo.

Tus actos y comportamiento hablan mucho más de ti, que lo que dices con palabras.

Quizás por eso, hay personas que ponen todo su empeño en mostrarse poderosas, extrovertidas y que pueden comerse al mundo, y cuando las descubres te das cuenta que lo único que hacen es esconder una vergüenza gigante por sí mismas.

No te engañes, todo empieza por ti. Domina tu pequeño mundo y luego sal ahí afuera y la magia ocurrirá. Te lo prometo. Así funcionamos.

Olvida el mundo, deja a un lado a los demás y enfócate en lo que piensas de ti. Encontrarás probablemente que tu valía personal está muy débil, pero la buena noticia es que puedes aprender a fortalecerla.

Si algo no te gusta, empieza por cambiarlo. Todo en tu vida se inicia a partir de un pensamiento.

¿Qué estás esperando para ponerte al mando? El autoconocimiento es crucial para estos momentos. 

Empieza por ti, aprende a valorarte, cuestiónate, redefínete y ve por eso que tanto quieres.

Y si aún no lo descubres lo que te apasiona, si todavía no sabes lo que quieres, busca, sé curioso, prueba, experimenta.

No creo que haya mejor regalo que puedas hacerte.

Todo comienza cuando te ves con nuevos ojos, piensa bien de ti, piensa mejor cada día acerca de lo que vales y verás que las cosas pueden ser diametralmente diferentes.

¿Quieres vivir mejor? ¿Sentirte mejor? Piensa mejor sobre ti mismo
¿Ya sabes quién eres? Estupendo.
¿Te cuesta saberlo? Averígualo. Investígate. Dedícate tiempo. Eres tu mejor capital solo que aún no te diste cuenta.

Cambia lo que piensas de ti y tu autoestima comenzará a transformarse. Vales mucho más de lo que crees.

En serio, te mereces darte la oportunidad de descubrirte.

¿Qué quieres ser?
¿En quién te quieres convertir?
¿Hasta dónde quieres llegar?
¿Qué quieres lograr?

Todo esto solo lo puedes descubrir tú. Nadie te conoce como para saber lo que hay en tu cabeza ni en tu corazón, nadie. Es tu tarea descubrirlo y hacerlo realidad.
Olvida la opinión ajena, encuéntrate contigo. Y ve por tu nuevo tú.

Valórate. Eres lo más importante.

Si quieres contarme cómo van las cosas, aquí estaré.
Espero te sirva y comiences hoy mismo.

Gracias por leerme. Y si crees que puedes ayudar a alguien, adelante, compártelo.

Besote
Cyn

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