Qué son las creencias

Qué son las creencias

Si eres híper pragmático los temas emocionales podrían ser verdaderos desafíos, aun así te pido que hagas a un lado esa voz molesta que te dice que todo esto es una tontería, y te des una tregua.
Entender qué son las creencias y el poder que tienen en tu vida, te hará ver que si no te gusta quien eres, puedes ser de otra manera.

Lo mismo con lo que te sucede. Las situaciones devastadoras, momentos agotadores y épocas especialmente incómodas pueden servirte de verdaderos trampolines a algo que puede hacer pivotar tu vida y vislumbrar un nuevo futuro.

Qué son las creencias

Las creencias son todo aquello que tomas como verdad en tu vida. Sentencias que escuchaste alguna vez y adoptaste como ciertas. Y como tal, no las cuestionas, por lo que podrían acompañarte hasta el último día de tu existencia y limitarte o potenciarte.

Tipos de creencias

Existe una inmensa cantidad de clasificaciones para las creencias, pero las que veremos hoy son las creencias personales. Y a modo de simplificación máxima, las dividiremos solamente en:

  • Creenicas limitantes o negativas
  • Creencias potenciadoras o positivas

Cuando dejas de creer que todo es una tirada de dados donde el azar es el protagonista, la vida cambia, y vaya si cambia

Cuando descubres cuáles son las creencias que te condicionan y empiezas a estudiarlas, se abre un mundo nuevo que tal vez nunca antes habías tenido consciencia, y lo mejor de todo es que puedes elegir y no simplemente resignarte a "lo que te tocó vivir".

  1. ​Tomas el control

  2. Reeducas tu visión

  3. Te cuestionas cada paso como si fuese el más importante de tu fugaz existencia

Olvídate de preconceptos, pregúntate si lo que haces es por decisión propia o alguien te está influenciando.
El secreto de ser libre está ahí, en no depender y si lo haces que sea con conocimiento.

Bruce Lipton comienza su libro "La biología de la creencia" con este párrafo

"«Si pudieras ser cualquier otra persona, ¿quién serías?».
Yo solía pasar una extraordinaria cantidad de tiempo haciéndome esa pregunta.
Estaba obsesionado con la idea de cambiar mi identidad, porque deseaba ser cualquiera menos yo. Había tenido bastante éxito como biólogo celular y como profesor en la facultad de medicina, pero eso no compensaba el hecho de que mi vida personal podía calificarse, en el mejor de los casos, como desastrosa. Cuanto más intentaba encontrar la felicidad y la satisfacción, más insatisfactoria e infeliz era mi vida. En mis momentos más introspectivos, me daban ganas de rendirme a esa vida de infelicidad. Llegué a la conclusión de que el destino me había dado malas cartas y que lo único que podía hacer era jugadas lo mejor posible. Una víctima de la vida. «Qué será, será ... »."

Y te preguntarás ¿por qué lo cito? Pues bien, porque refleja literalmente el pensamiento de algunas personas que no lograba entender... hasta ahora.

Me resultaba impensado la idea de vivir una vida en la que no estás contento con quien eres, es más, que hasta lo detestas. Y ya ves, me equivoqué.

Parece que hay muchas personas que lo sienten y, aunque me sorprende, quiero entender cómo funciona, por qué no salen de esta posición y cómo pueden hacer (si es lo que quieren) para iniciar un cambio y mejorar.

No deja de maravillarme como el libro de un biólogo celular que llegó a mí por alguna de esas sincronicidades grandiosas que tiene la vida, me dio la respuesta a algo que me preocupaba: 

¿Por qué aunque no nos gusten nuestras actitudes y comportamientos, no los cambiamos?

​​La vida y sus preguntas... al final, eso es lo genial, tener siempre algo nuevo para aprender, crecer y conocerte.

¿Por qué me interesa este tema y creo que puede ser relevante para ti?
Porque nadie puede pasar día tras día por esa sensación agobiante que produce no estar pletórico con su vida.

Cuando empiezas a sentirte incómodo y estás dispuesto a hacer algo diferente, la mejor idea que puedes poner en práctica es centrarte en ti y cuestionarte al menos lo siguiente:

  • check
    ​¿Quién eres? 
  • check
    ​​¿Para qué estás en este mundo?
  • check
    ​¿Qué misión de vida tienes?
  • check
    ¿Por qué eres un ser humano y no un animal o una piedra?

Si nada de eso te interesa, quizás este no sea tu momento para dedicarte al autoconocimiento. No es bueno ni malo, solo que no es tu tiempo ahora mismo.

En cambio, si crees que hay mucho por explorar más allá de las distracciones diarias y absurdas de la calle, tal vez este post dé en la tecla y te ayude a abrir un poco más tu corazón para iniciar algo que podría transformarte.

Empieza por tus creencias, explora, adéntrate en ese mundo lleno de sensaciones cuasi desconocidas de las que algunos no quieren saber nada y otros se entregan con cuerpo y alma.
La diferencia entre saber todo de ti y no hacerlo es la intensidad que marcará tus momentos más profundos.

Respira profundamente, toma coraje y métete hasta el fondo de la cuestión, si no lo haces por ti, no podrás hacerlo por nadie más.

Empezar por uno mismo es el primer paso para ver qué hay luego.

Limpton hace un comentario igual de trágico que divertido:

"Es obvio que los seres humanos poseen una gran capacidad para aferrarse a las falsas creencias con fanatismo y tenacidad..."

Lo veo tan claro, parece que todos hacemos lo mismo, hasta los científicos más académicos.

La tozudez humana no tiene límites, y somos fieles reflejos de lo que creemos. Por lo tanto, si tienes creencias que no te llevan a nada bueno, lo mejor será aprender a cambiarlas.

Claro que puedes cambiar tus creencias, es una cuestión de percepción. Por lo tanto, solo necesitas decidirte y empezar ahora mismo.

Deja de ser la víctima y ponte en la piel de un cocreador en pleno proceso.  Armar tu nueva forma de vivir no es imposible y está al alcance de tu mano.
Si tienes un destino, lo mejor será contribuir a que sea lo más parecido a lo que deseas ¿no te parece?

Adoro la idea de crear mi vida como un puzle donde cada pieza encaje a la perfección justo donde tiene que ir.
Con una pizca de incertidumbre para que la rutina no me aplaste y el aburrimiento no me reviente cualquier lunes. No podría tolerar la idea de pasar 50 años en el mismo lugar, con la misma gente y las mismas ideas.

El cambio y la motivación que me generan los nuevos proyectos hacen que salte de mi melosa comodidad cuando me abruma lo cotidiano.
Por eso, te animo a que revises tus creencias, aunque sea las más duras, esas que ni te replanteas, esas que en el fondo sabes que están enquistadas porque las ignoras hace una eternidad.

Si quieres abandonar esa forma de ser que no te gusta, esos pensamientos que vuelven a tu mente una y otra vez hasta deprimirte, esos momentos de bajón que aparecen sin pedir permiso, todo es cuestión de lo que crees.

Date una oportunidad. Permítete ver con otros ojos, cambia tu percepción de las cosas y verás como mirar con lupa tus creencias es algo absolutamente natural.

"Como todos sabemos, el conocimiento es poder y, en consecuencia, el conocimiento de uno mismo supone una mayor capacidad de actuación."
Bruce Lipton
Si eres híper pragmático los temas emocionales podrían ser verdaderos desafíos, aun así te pido que hagas a un lado esa voz molesta que te dice que todo esto es una tontería, y te des una tregua.
Entender el poder de las creencias falsas y autolimitadas, te hará ver que si no te gusta quien eres, puedes ser de otra manera.
Lo mismo con lo que te sucede. Las situaciones devastadoras, momentos agotadores y épocas especialmente incómodas pueden servirte de verdaderos trampolines a algo que puede hacer pivotar tu vida y vislumbrar un nuevo futuro.
Cuando dejas de creer que todo es una tirada de dados donde el azar es el protagonista, la vida cambia, y vaya si cambia.
Tomas el control, reeducas tu visión y te cuestionas cada paso como si fuese el más importante de tu fugaz existencia.
Olvídate de preconceptos, pregúntate si lo que haces es por decisión propia o alguien te está influenciando.
El secreto de ser libre está ahí, en no depender y si lo haces que sea con conocimiento.

Bruce Lipton comienza su libro "la biología de la creencia" con este párrafo

"«Si pudieras ser cualquier otra persona, ¿quién serías?».
Yo solía pasar una extraordinaria cantidad de tiempo haciéndome esa pregunta.
Estaba obsesionado con la idea de cambiar mi identidad, porque deseaba ser cualquiera menos yo. Había tenido bastante éxito como biólogo celular y como profesor en la facultad de medicina, pero eso no compensaba el hecho de que mi vida personal podía calificarse, en el mejor de los casos, como desastrosa. Cuanto más intentaba encontrar la felicidad y la satisfacción, más insatisfactoria e infeliz era mi vida. En mis momentos más introspectivos, me daban ganas de rendirme a esa vida de infelicidad. Llegué a la conclusión de que el destino me había dado malas cartas y que lo único que podía hacer era jugadas lo mejor posible. Una víctima de la vida. «Qué será, será ... »."

Y te preguntarás ¿por qué lo cito? Pues bien, porque refleja literalmente el pensamiento de algunas personas cercanas que no lograba entender... hasta ahora.
Me resultaba impensado la idea de vivir una vida en la que no estás contento con quien eres, es más, que hasta lo detestas. Y ya ves, me equivoqué.
Parece que hay muchas personas que sienten eso y, aunque me sorprende, quiero entender cómo funciona, por qué no salen de esta posición y cómo pueden hacer (si es lo que quieren) para hacer un cambio y mejorar.
No deja de maravillarme como el libro de un biólogo celular que llegó a mí por alguna de esas sincronías grandiosas que tiene la vida, me dio la respuesta a algo que me preocupaba:
¿Por qué aunque no nos gusten nuestras actitudes y comportamientos, no los cambiamos?
La vida y sus preguntas... al final, eso es lo genial, tener siempre algo nuevo para aprender, crecer y conocerte.
¿Por qué me interesa este tema y creo que puede ser relevante para ti?
Porque nadie puede pasar día tras día por esa sensación agobiante que produce no estar pletórico con su vida.
¿Quién eres?
¿Para qué estás en este mundo?
¿Qué misión de vida tienes?
¿Por qué eres un ser humano y no un animal o una piedra?
Si nada de eso te interesa, quizás este no sea tu momento para dedicarte al autoconocimiento. No es bueno ni malo, solo que no es tu tiempo ahora mismo.
En cambio, si crees que hay mucho por explorar más allá de las distracciones diarias y absurdas de la calle, tal vez este post dé en la tecla.

Empieza por tus creencias, explora, adéntrate en ese mundo lleno de sensaciones cuasi desconocidas de las que algunos no quieren saber nada y otros se entregan con cuerpo y alma.
La diferencia entre saber todo de ti y no hacerlo es la intensidad que marcará tus momentos más profundos.
Respira profundamente, toma coraje y métete hasta el fondo de la cuestión, si no lo haces por ti, no podrás hacerlo por nadie más.
Empezar por uno mismo es el primer paso para ver qué hay luego.

Limpton hace un comentario igual de trágico que divertido:
"Es obvio que los seres humanos poseen una gran capacidad para aferrarse a las falsas creencias con fanatismo y tenacidad..."

Lo veo tan claro, parece que todos hacemos lo mismo, hasta los científicos más académicos.
La tozudez humana no tiene límites, y somos fieles reflejos de lo que creemos. Por lo tanto, si tienes creencias que no te llevan a nada bueno, lo mejor será aprender a cambiarlas.
Claro que puedes cambiar tus creencias, es solo una cuestión de percepción. Por lo tanto, solo necesitas decidirte y empezar ahora mismo.
Deja de ser la víctima y ponte en la piel de un cocreador en pleno proceso.
Armar tu nueva forma de vivir no es imposible y está al alcance de tu mano.
Si tienes un destino, lo mejor será contribuir a que sea lo más parecido a lo que deseas ¿no te parece?
Adoro la idea de crear mi vida como un puzle donde cada pieza encaje a la perfección justo donde tiene que ir.
Con una pisca de incertidumbre para que la rutina no me aplaste y el aburrimiento no me reviente cualquier lunes.
No podría tolerar la idea de pasar 50 años en el mismo lugar, con la misma gente y las mismas ideas.
El cambio y la motivación que me generan los nuevos proyectos hacen que salte de mi melosa comodidad cuando me abruma lo cotidiano.
Por eso, te animo a que revises tus creencias, aunque sea las más duras, esas que ni te replanteas, esas que en el fondo sabes que están enquistadas porque las ignoras hace una eternidad.
Si quieres abandonar esa forma de ser que no te gusta, esos pensamientos que vuelven a tu mente una y otra vez hasta deprimirte, esos momentos de bajón que aparecen sin pedir permiso, todo es cuestión de lo que crees.
Date una oportunidad. Permítete ver con otros ojos, cambia tu percepción de las cosas y verás como mirar con lupa tus creencias es algo absolutamente natural.

"Como todos sabemos, el conocimiento es poder y, en consecuencia, el conocimiento de uno mismo supone una mayor capacidad de actuación."
Bruce Lipton

Necesitas saber dónde pisas, tomar el mando de tus acciones es vital si pretendes lograr metas.
Pregúntate, cuestiónate, duda si es necesario, pero no hagas nada por inercia.
El autoconocimiento consiste justamente en saber de ti hasta las últimas consecuencias, mantener bajo control la tus creencias y hacer los cambios que creas convenientes.
El fin último es tu paz mental, sin eso, el resto no tiene ningún sentido.
Experimenta, prueba, equivócate, vuelve a empezar.
Nadie te dará garantías, después de todo, tu vida te toca vivirla a ti.
Enorgullécete de cambiar lo que no te sirve, de capitalizar experiencia, de crecer y ser mejor persona cada día. No te conformes.
Y por favor, deja de creer aquello que no te hace bien. Empieza de nuevo si es necesario pero esta vez, sé sincero contigo.

Disfruta el día.
Gracias por leerme, nos vemos la próxima
Cyn

Necesitas saber dónde pisas, tomar el mando de tus acciones es vital si pretendes lograr metas.
Pregúntate, cuestiónate, duda si es necesario, pero no hagas nada por inercia.

El autoconocimiento consiste justamente en saber de ti hasta las últimas consecuencias, mantener bajo control la tus creencias y hacer los cambios que creas convenientes.

El fin último es tu paz interior, sin eso, el resto no tiene ningún sentido.

Experimenta, prueba, equivócate, vuelve a empezar. Nadie te dará garantías, después de todo, tu vida te toca vivirla a ti. Enorgullécete de cambiar lo que no te sirve, de capitalizar experiencia, de crecer y ser mejor persona cada día. No te conformes.

Y por favor, deja de creer aquello que no te hace bien. Empieza de nuevo si es necesario pero esta vez, sé sincero contigo.

Disfruta el día.
Gracias por leerme, nos vemos la próxima.

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