Salir de la zona de confort

Salir de la zona de confort

Salir de la zona de confort puede convertirse en un desafío paralizador o tu mejor plan. Solo algunos valientes toman la decisión de superarse y empiezan a dar los pasos necesarios para lograr sus sueños. ¿Eres uno de ellos? Averigüémoslo en el post de hoy.

Piensa en ser intencional en tus actos, no te quedes en un lugar solo por el título y falta de opciones. Esfuérzate en tus puntos fuertes, lo que te puede hacer brillar, aquello que sientes que haces bien.

Tu zona de confort

Hagamos un rápido ejercicio para determinar tu zona de confort. Pregúntate:

  • ¿Dónde me siento cómodo aunque me aburro y siento desperdiciado?
  • ¿Qué hábitos tengo y sé que necesito cambiar porque no me benefician?
  • ¿Qué estoy haciendo para salir del estancamiento y crecer?
  • ¿Estoy tolerando algo por miedo a realizar un cambio en mi vida?

Bien, ya tienes una idea más aproximada de lo que significa la zona de confort en tu vida. Un lugar conocido que controlas y del que no terminas de salir porque temes arriesgarte demasiado y no quieres lidiar con la incertidumbre.

Zona de confort personal

Ese lugar conocido del que acabamos de hablar e identificaste más arriba es un área que solo te corresponde a ti. Sin importar la decisión que tomes, siempre será tuya y personal.
Puedes abandonarla e ir en busca de un cambio o puedes conservarla hasta el último día de tu vida.

Si pretendes crecer, tendrás que animarte a salir de sus tenazas, de lo contrario todo se tornará realmente difícil.
Normalmente es más sencillo ver en los demás cuando alguien está atrapado en la zona de confort, y la consecuencia suele ser dar consejos por el bien de esa persona para que la abandone.

Lo que no parece tan fácil es tomar acción y empezar a dar los pasos necesarios para salir de allí.
No importa lo que te digan, si no estás convencido de hacer un cambio, no lo harás. Así que esfuérzate por descubrir qué dolor puedes asociar a tu "comodidad" y te resultará más simple emprender la búsqueda de algo distinto.

¿No sabes por dónde empezar?

Comienza por averiguar tus puntos fuertes, descarta por ahora la exploración de tus defectos, esos los conoces a la perfección.

¿Crees que tu propósito de vida podría estar basado en tus debilidades? Claro que no. Es muy ingenuo pensar de esa manera. Apuesta por descubrir tu potencial y para eso, pon el foco en lo que te destaca de las masas.

​​​​Tu zona de fortaleza

Seguramente recuerdes que en tu infancia cuando a alguien no le iba bien en el colegio, lo enviaban a clases particular para reforzar ese área donde no avanzaba.
Bien, como habrás descubierto en ese momento, aquellos esfuerzos solo servían para "pasar" el examen y nada más.

Lo cierto es que cuando destinamos todos los esfuerzos a fortalecer lo que no está entre nuestros talentos, la cosa no termina de funcionar. Como mucho lograremos un nivel mediocre y bastará un mínimo obstáculo para hacernos tambalear.

¿Qué tal si en lugar de gastar recursos en lo que no funciona, los destináramos a nutrir los verdaderos talentos para acercarnos todo lo posible a la excelencia?
Mucho mejor ¿Verdad?

Y es que tu zona de fortaleza es la que te tiene guardados los mejores resultados, cultiva tus habilidades esenciales, perfecciona las que tienes y adquiere nuevas que te empujen hacia el nivel que quieres conseguir.

Te sentirás mejor, entrarás fácilmente en estado de flow, percibirás que todo sigue su camino de una forma mucho más natural y no como si fueras por la vida con el freno de mano activado.

Encuentra lo que haces mejor y sigue haciéndolo

Cuando te sientes estancado y con esa sensación de mediocridad que tanto te incomoda es porque estás yendo a contramano. Cambia de carril, encuentra en qué eres mejor y salte. No lo pienses más.

Personalmente comprobé esto en varias ocasiones, cuando me siento estancada, me tomo el tiempo de descubrir qué estoy haciendo que me resulta tan monótono, aburrido y agobiante para luego pensar la estrategia de salida.

Sí, tienes que tener un plan de escape para esos momentos o actividades, no puedes pasarte la vida fuera de tu zona de fortaleza si pretendes sentirte bien.
Es insostenible y tarde o temprano te pasará factura.

Cómo encontrar tu zona de fortaleza

¿Qué haces bien? No importa lo que los demás piensen, cuando sientes que haces algo bien y obtienes resultados, esto lo confirma.

  • Enfócate en lo específico. Ve al centro, busca el núcleo de lo se te da bien. Tu fortaleza no será ser músico, sino tocar la guitarra. Ni ser médico, sino cardiólogo.
  • Abre tus oídos. Los demás se sentirán atraídos cuando haces algo dentro de tu zona de fortaleza porque lo haces bien y te lo dirán. Escúchalos.
  • Diferénciate de tu competencia. Compárate solo para averiguar en qué puedes ser mejor o diferenciarte. Nadie quiere más de lo mismo.

No estás en tu zona de fortaleza cuando:

  • Te preguntas si estás haciéndolo correctamente. Las dudas morales te desestabilizan. Mejor hazte preguntas sobre tu talento.
    • Crees que haces demasiadas cosas bien. ¿Te suena aquello de "El que mucho abarca, poco aprieta"?
    • Otros no muestran interés en lo que haces. Captar la atención ajena es muy difícil cuando estás en tu zona de debilidad.
    • Eres igual o peor que el resto. Así se inicia el camino de la mediocridad. Sal de eél, ese no es tu lugar.

Si aún tienes problemas para encontrar tus talentos, pasiones y propósito de vida, revisa mi libro Proyecto de vida para ayudarte a encontrar más respuestas.

Cuando estás fuera de tu zona de fortaleza es muy difícil alcanzar todo tu potencial.

Vamos a aclararlo más, dime ¿Cuándo sientes que estás utilizando tus puntos fuertes en tu trabajo?
¿Y en tu vida personal?

Ojalá no hayas contestado "nunca". Si es el caso, ponte a trabajar ya mismo en eso para revertirlo. Te mereces lo mejor y estar fuera de tu zona de fortaleza no es precisamente el camino más adecuado.

16 Señales de que caíste en la zona de confort

  1. Prefieres lo malo conocido que lo bueno por conocer
  2. No te arriesgas a hacer algo nuevo
  3. Te conformas con mucho menos de lo que puedes conseguir
  4. No estás dispuesto a pagar el precio de hacer el cambio que necesitas
  5. Te convences diciéndote que no estás tan mal
  6. Sufres de parálisis por análisis
  7. Te dispersas con facilidad porque no te interesa el lugar donde estás
  8. Te resulta imposible encontrar el sentido a lo que haces
  9. Estás aburrido y agobiado pero no haces nada por revertirlo
  10. Tienes al menos una excusa cada vez que piensas en cambiar
  11. La realización personal te parece una utopía
  12. La queja se convirtió en una constante en tu vida
  13. Anulaste tu creatividad porque no te sientes suficiente para lograr lo que sueñas
  14. No tienes metas a corto, medio y largo plazo
  15. Consideras que nadie puede ayudarte y te mantienes inmóvil
  16. Te sientes una víctima de la vida y "aguantas lo que te tocó"

Salir de la zona de confort

Si yo fuera tú, me sacudiría de todos los síes que hayas sentido que te identifican de la lista anterior, y me pondría ya mismo a hacer una lista con todas las ideas que se me ocurran para salir volando de mi zona de confort.
Nadie merece estar atrapado en ella, así que si quieres un cambio, este es el mejor momento para empezar a planificarlo.
Espero de todo corazón que esto te haya incomodado, y ese ruido en tu alma te impulse a hacer algo diferente, algo nuevo alineado con tu bienestar.

Las personas más exitosas lo lograron porque se empeñaron en hacer sus fortalezas efectivas y sus debilidades irrelevantes. No hay razón para que tú y yo hagamos lo mismo ¿No te parece?

¿Quieres empezar hoy mismo? Pregúntate lo siguiente:

¿Cuáles son mis puntos fuertes?
¿Cuáles son mis puntos débiles?
¿Con quién me relaciono?
¿Con quién puedo relacionarme que hace lo que yo quiero hacer mejor que nadie?
¿Siento que estoy creciendo en el área que me interesa?
¿Mi actitud me beneficia o me juega en contra?
¿Hago lo que se me da bien?
¿Disfruto lo que estoy haciendo bien?
¿Cuáles son los momentos donde mi contribución es más valiosa?
¿Qué necesito de los demás para complementar mis debilidades?
¿Siento que estoy en el lugar correcto para mí?
¿Dónde debería estar para alcanzar mi máximo potencial?
¿Qué puedo hacer para diferenciarme o ser mejor que mis pares?
¿Con quién podría complementarme para potenciarnos mutuamente sin competir?

Analiza los puntos débiles dentro de tu zona de fortaleza y enfoca tus esfuerzos en seguir mejorando los puntos fuertes de tus habilidades.

Pulirlas una y otra vez solo dará mejores resultados. Pero no te confundas, la práctica per sé no hace magia, si no tengo talento en algo, mi máximo siempre será un nivel mediocre respecto a los mejores en el mismo campo.
Así que no pierdas tu tiempo, apuesta a tu zona de fortaleza, es ahí donde puedes progresar y hacerte realmente grande.

Me alegra que hayas llegado al final de este post, porque salir de la zona de confort hará la diferencia en tu vida entre el estancamiento y la superación personal.

Espero verte en el próximo post.
Gracias por leerme.

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